Que quede claro:

Algún día tendré un blog bonito. Lo juro por ésta.

domingo, 24 de octubre de 2010

Fotos


Tuve que comprarme una cámara nueva porque la otra, que también era nueva, desapareció misteriosamente de mi casa el pasado 12 de junio, que es el día en que celebramos Pride aquí en Boston. Vino a la casa una romería de maricones—unos cuarenta–para celebrar dizque el orgullo que sentimos por ser homosexuales. Algunos invitados eran amigos cercanos de la familia—es decir, de Kyle y míos—; otros eran amigos de amigos y otros más amigos de amigos de amigos. Me imagino que uno de estos últimos se llevó mi cámara.

Compré otra cámara porque me gusta llenar esta página de fotitos: así los mantengo entretenidos.

Hay un sitio por ahí que publica fotos de hombres de todo el mundo; fotos secretas y espontáneas de hombres que no saben que están siendo retratados para el placer morboso del fotógrafo y de todos los que visitan dicho sitio. Ahí encontrarán algunas de mis fotos más recientes. Dios bendiga a mi iPhone.

Se qué no escribo en estas páginas con frecuencia y que mis lectores son, por ende, escasos y poco devotos. A nadie culpo de esto más que a mí mismo. Sin embargo, quisiera pedirles, si no es mucha la molestia, que tomen una foto de una parte de su cuerpo de la que se sientan orgullosos y que me manden dicha foto. Prometo no distribuirla o siquiera mostrársela a alguien más. Eso sí: mis intenciones, lo advierto de antemano, son indudablemente concupiscentes.