Que quede claro:

Algún día tendré un blog bonito. Lo juro por ésta.

martes, 5 de enero de 2010

Exilio

"Leí el texto completo. Me gustó mucho. Creo que para mí el exilio resulta más sencillo porque cada vez que voy al DF todo mundo me dice que se quiere largar de ahí. Por lo demás, me basta con cubrir el trayecto del aeropuerto a casa de mi mamá —una hora y media por el hermoso y bucólico Viaducto— para confirmar que no me gustaría volver (y eso que nadie me ha puesto una navaja al cuello para robarme la cartera desde 1997).

Con todo, también yo experimento nostalgia. No sé si el ensayo lo dice explícitamente, pero creo que esa sensación de nostalgia es también parte del motivo por el que elegimos vivir fuera, ¿no? Incluso, a riesgo de caer en un freudianismo de trastienda, me pregunto si acaso no me siento más "en casa" viviendo en el extranjero —valga la paradoja—, dado que toda la vida me sentí distinto al resto de la gente por aquello de la orientación sexual anómala.

Sé que estás triste. Acuérdate nada más de que la nostalgia no va a vencerte."

3 comentarios:

  1. Ouch! Don't be sad. A pesar de todos los problemas yo amo la ciudad de México No la dejaría fácilmente, claro que me a cruzado por la cabeza irme muy lejos. Pero en verdad amo mi ciudad. Creo que sólo me iría si quedara el PAN en el gobierno del D.F. Pero espero que eso no pase NUNCA!!!

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  2. No, Augusto. De hecho, era yo quien estaba tratando de consolar a mi amigo, que vive aquí en Boston pero es regiomontano.

    También yo amo al DF, por mucho que me encabrone. Mis raíces están ahí, aunque mi vida esté ahora en otra parte.

    Toca madera: que nunca gane el PAN en el DF. (De preferencia, que no gane en ninguna parte.)

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  3. Sí! Toco madera! Y de hecho, tenía duda si hablabas de tí, ya que todo el texto esta entre comillas.

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