Que quede claro:

Algún día tendré un blog bonito. Lo juro por ésta.

viernes, 1 de enero de 2010

Día primero


Los días de invierno en Boston son imposiblemente cortos. Son las 5:00 de la tarde y ya está el cielo completamente oscuro.

Anoche festejé con una docena de amigos. Vinieron todos a mi casa un par de horas: bebí tequila y una cerveza, y comí camarones y una tostada. De aquí nos fuimos a casa de Mark y David: bebí tequila y comí bruschettas varias. A las dos horas nos fuimos a casa de Mike y Mike: bebí tequila y comí cantidad de porquerías.

En algún momento de la noche alguien me pidió que le enseñara mis calzones y, sin dudarlo un instante, me bajé los jeans a las rodillas. Diagnosis: demasiado tequila. ¿Me causa conflicto? Por supuesto que no. Para ver mis calzones basta con pedírmelo.

Kyle lleva cinco meses en Oklahoma City, que es, ya lo dije, como vivir en el culo del mundo. Por fin su entrenamiento termina el martes de la próxima semana y Kyle podrá volver a Boston a estar conmigo. Me aburro sin él. De milagro no me he metido en problemas.

Los viernes me toca descanso, pero por ser el primer día del año y para contrarrestar los efectos del alcohol y la mala alimentación de anoche y esta mañana, salí a correr un poco: ocho kilómetros. De regreso a la casa me encontré trece dólares sobre Tremont St. Si fuera supersticioso, estaría preocupado. Como no lo soy, me siento afortunado.

Ayer salí a correr trece kilómetros a lo largo del río Charles. Estaba nevando y el río, congelado, se veía completamente blanco. Pocas cosas me gustan más que correr durante las nevadas. Iba con la lengua de fuera, como perro, para sentir los copos derritiéndose en mi boca. Pensé: "2009 fue un año estupendo; perfecto".

Me siento en verdad afortunado (y hoy trece dólares me cayeron del cielo).

3 comentarios:

  1. Me encanta tu descarada desfachatez.
    Sigo maginandome los calzoncillos.
    ¿13 dolares? EXCELENTE!!!

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  2. No son nada especial, pero ya te digo, los muestro a la menor provocación.

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  3. bueno... ¡No era exactamente la calidad de truza lo que me imaginaba! JA JA JA

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